Los inasequibles al desaliento

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miércoles, 23 de noviembre de 2016

Senda de los Helechos. On the limit!!!!


-¡¡¡¡Se terminaron las mariconadas!!!

Así  eligió la ruta el Sr Echazarreta, antes de que nadie mas pudiese decir nada o los demás se dejaran influenciar por mi pequeña propuesta del Castillo de Daroca. Para contentarme tuvo a bien mencionar la senda de los Helechos (raspas de pescado marrones en esta época) porque después de tener que subir hasta tan alto, había que alegrar la bajada y no precisamente por las Neveras que están muy rodadas ya.

Salimos buena grupeta, a los de casisiempre (Los Ismaeles, Oscar Puritos, Cañas, Iván y Raúl) se unen Quique el guía de Torrecilla y Pedro miembro también del laureado a la par que disimulado Club BTT Dr Castroviejo.

Como estoy algo rebotado (y esto viene desde la traicionera noche de verano en Yecora donde perdí el mando a favor de Gustavo), voy marcando la ruta y damos un pequeño rodeo de 30Km hasta que comenzamos a subir, Cañas va proponiendo unas direcciones a tomar y no se le hace caso, incluso se llegan a perder en Medrano en el mismo pueblo.

La verdad que por evitar subir hasta la Dehesa de Hornos dimos un largo rodeo y llegamos a Daroca por el camino paralelo a la carretera.


En Daroca comenzamos a subir y a jadear por el camino de la Casa Rural, y justo en ella vemos bajar a dos ciclistas que nos comunican que hay batida y el camino esta cortado. Bajamos de nuevo y ya que estamos aquí los seguimos para subir todos por las Praderas…

Por dejar al líder atrás (Raúl se queda, se queda Raúl…) se vuelven a equivocar y salimos a las praderas por la parte de abajo, por evitar meternos bosque a través damos la vuelta hasta el otro camino donde nos lleva ya en una buena subida, primero a través de las praderas y después por el caminito a la Fuente del Moncalvillo por encima del Paso canadiense. Aquí Ivan se va bajando que ya va justito y su cuñado como buen familiar le acompaña para evitar que en la cena de navidad le retiren los langostinos.

Ya no queda otro remedio que subir por el asfalto, que suplicio…Quique y Pedro ya desesperados por las tardanzas, las desorientaciones y demas pruebas a las que sometemos a los nuevos para ver si son dignos, van tirando para arriba, con ese subidón que da el no saber a que hora vas a llegar a casa, ¡¡¡Ese vivir al limite cada domingo cuando decimos (Cariño, pa´las 12 estoy en casa)!!!.

Ismael también tira para arriba se pasa el cruce donde le estábamos esperando mientras él se queda helado hasta que los demás vamos llegando. Sin parar, mas que para ponernos las bragas, nos lanzamos hacia abajo por la Senda de los Helechos, que esta limpia por los lados, pero muy cubierta de hojas que pueden esconder sorpresas. Sin complicaciones llegamos al camino que baja a Santa Coloma y de aquí para casa lo mas rápido que ya se puede, tanto que incluso en la Grajera volvimos a enlazar con Ivan y Oscar para volver todos juntitos.



















2 comentarios:

  1. Buena crónica, si señor. Otro día pido ampliación del pase de horas. ;-)

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